La atribución de un valor moral a
un conocimiento científico se conoce como la Falacia Naturalista y plantea un límite infranqueable para la ciencia a la hora de establecer valores morales.
http://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_naturalista
Hay que decir que esta falacia responde a una tendencia errónea de
nuestra mente que es fácil de explicar de acuerdo con que ya que
nuestros conocimientos afectan a nuestros intereses y ambos, a su vez, a
nuestras percepciones morales con el objetivo de favorecer nuestra
supervivencia y reproducción. Esta relación es fundamentalmente
inconsciente y solo el intelecto consciente es capaz de superar esta
falacia.
Sin embargo, aunque ninguna ciencia puede establecer valores morales,
es indudable que influye en ellos. El mismo argumento anterior que
explica la falacia demuestra también que eso es así. Por otro lado la PE
tiene potencial para explicar como funcionan nuestras percepciones
morales, ya que por el mismo hecho de existir y ser universales,
responden a unos mecanismos específicos diseñados con una funcionalidad
adaptativa (por ejemplo, valorar y premiar la lealtad podría haber
ayudado a nuestros antepasados a garantizar la "devolución de favores"
en tiempos de escasez: hoy yo yo comparto mi caza contigo, pero cuando tu cacería tenga éxito espero que lo hagas tu.
En la práctica, este mecanismo de premios y castigos es mucho más fácil
de implementar -y por tanto de beneficiar a los genes de cada miembro
de una especie-, si dichos individuos han desarrollado una repugnancia
natural hacia la deslealtad).
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